lunes, 26 de abril de 2010


El Culto a Gilda.
Religiosidad, arte e instituciones populares.

Myriam Alejandra bianchi, "Gilda": nació el 11 de octubre de 1961 en Villa Devoto. Tenía 2 hijos: Mariela Alejandra y Fabrizio. Trabajó de maestra jardinera hasta que se encontró con un viejo amigo, Carlos "Toti" Giménez quién la convenció de grabar un demo en ritmo tropical. Asi fue que colgó el guardapolvo y grabó su primer disco: "De corazón a corazón". Su carisma le hizo ganar el cariño de la gente, principalmente en el interior que le abrió las puertas de manera más fácil que Buenos Aires. Tan grande era el afecto que le tenían que muchas madres alzaban asus chiquitos con fiebre para que ella los tocara en la cabeza y asi los curara. "Yo no soy curandera", les decía la cantante. Pero en cada noche de trabajo, donde actuaba seis o siete locales diferentes, la escena se repetía. En 1994 lanzó su segundo disco: "Gilda, la única". Su tercer CD se llamó, "A Dios, que no me suelta la mano". En 1996, en Metrópolis (una de las principales discotecas bailanteras de Bs.As) recibió Disco de Oro por su cuarto material discográfico, "Corazón Valiente".

El final del " Angel de la bailanta"


El 7 de septiembre, en el kilómetro 129 de la ruta 12, un camión de origen brasileño embistió su micro y lo hizo dar tumbos hasta acabar, semidestruído en la banquina. Allí, la popular maestra bailantera encontró su temprana muerte, antes de cumplir los treinta y cinco años. Desde el momento que fue enterrada, el nicho 3.635 de la galería 24 se onvirtió en un lugar de peregrinaje permanente, igual que el santuario que sus admiradores hicieron en el lugar del accidente. Allí muchos se acercan a pedirle ayuda, porque creen que la cantante tropical hace milagros. A lo largo de los años, los homenajes se fueron repitiendo: se le puso su nombre a una calle de un barrio tucumano, se montó un museo intinerante con sus objetos y se levantaron varios altares en el interior del país dedicados a su memoria. Los principales centros de peregrinación y homenaje a Gilda son el nicho del cementerio capitalino de Chacarita y el santuario erigido en el lugar donde dejó su vida. Las fechas de amyor convovatoria a esos lugares son el 7 de septiembre (fecha del accidente), el 11 de octubre (día de su nacimiento) y los días de semana santa.

"Santa Gilda". El Santuario
Ubicado en el kilómetro 129 de la ruta 12. Es fácil de reconocer, ya que al descender de la ruta se puede observar la gran cantidad de automóviles detenidos en las banquinas. Se observan decenas de banderas que cuelgan de alambrados. Sus múltiples leyendas, dibujos y colores pueden relacionarse con otros espacios de fuerte carga simbólica, aunque no de carácter religioso: las canchas de futbol, los recitales y las bailantas. En ellas se pueden leer agradecimientos, señales de afecto, nombres de localidades, oraciones o simplemente dibujos, fotos o el nombre de Gilda. Cerca de la puerta se observan puestos, donde varias familias venden todo tipo de objetos relacionados con la cantante. Dentro del santuario se encuentra una gran imágen del Sagrado Corazón rodeada de cientos de flores, rosarios y ositos de peluche. En el centro los seguidores se detienen frente a un cuadro con marco dorado, éste tiene una frase significativa que dice "Gilda, corazón de tu pueblo", allí todos los visitantes contemplan o rezan. Hay fieles que asisten periódicamente para recogerse frente a las imágenes de gilda y, durante largos minutos, rezarle, pedirle, agradecerle, escribirle, dejarle señales o "simplemente conversar con ella".

Reflexiones

El culto a Gilda es considerado un fenómeno de religiosidad popular de gran relevancia. Para comprender el fenómeno es necesario analizar la muerte trágica como sinónimo de una interrupción de la vida en contra del orden natural de las cosas. Ésto provoca un sentimiento de intensa conmoción del espíritu, al percibirse de una injusticia de un daño inmerecido. La dramaticidad de una persona jóven que es arrancada brutalmente de su ciclo vital , es interpretada así en clave religiosa. Este sacrificio tiene un sentido purificador. El amor y el dolor están siempre presentes en los cultos populares, y así aparece expresado a través de íconos, símbolos religiosos o que expresan sentimientos profundos. Por lo general en la relación religioso-popular, las muertes trágicas se consideran signadas por un sello divino. La figura sobre la cual se brinda culto guarda un lugar de privilegio en el imaginario social.Por lo general, la mayoría de las devociones populares con rurales y alcanzan a hombres, mujeres y niños. El culto popular queda vigente por varias décadas, manteniéndose inalterable al paso del tiempo.

1 comentario:

  1. Muy buen trabajo al igual que el de Walsh y Sócrates.Bravo van armando un camino.
    Abrazo.

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